FUNDAMAR: 25 años sembrando dignidad y esperanza
Oficina de comunicaciones
Redacción Provincial
Lo que comenzó como la Oficina Provincial de Solidaridad —creada en 1998 para articular el movimiento solidario en nuestra Provincia— fue tomando cuerpo y legalidad hasta convertirse, el 30 de noviembre de 2001, en la Fundación Marista (FUNDAMAR). Nació de la necesidad de acompañar en situaciones límite —como la reconstrucción posterior a los terremotos de 2001 en El Salvador— y del deseo colectivo de realizar la acciones sostenibles que atendieran a sectores poblacionales en condiciones de vulnerabilidad.
Hoy FUNDAMAR está llamada a ser puente, mediador y voz: busca ser una institución que articula proyectos, acompaña procesos y multiplica oportunidades. Su misión es clara y vivida: generar espacios de escucha, sensibilidad y compromiso para la justicia y la dignidad, con especial atención a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad. Este propósito ha orientado la acción de la Fundación y aspira a realizar aportes para que la solidaridad en la Provincia siga siendo parte de su identidad y estilo de acción.
Más que cifras: vidas transformadas
Los impactos de FUNDAMAR se cuentan tanto en datos como —y sobre todo— en historias que cambian el rumbo de personas y comunidades. Entre los logros más significativos de estos 25 años destacan:
- Promoción del derecho a la educación: gracias al trabajo conjunto con aliados como la ONG SED, más de 600 estudiantes de centros maristas y otras instituciones reciben apoyo anual para continuar su formación.
- Casa Digna: un programa que ha mejorado la seguridad y calidad de vida de colaboradores, donde cada año participan alrededor de 10 colaboradores de nuestras obras, al rehabilitar y dignificar viviendas, impactando con ello la vida de sus familias y promoviendo el derecho al acceso a la vivienda.
- Proyectos de desarrollo y ludotecas: cerca de 3,000 beneficiarios cada año, han participado en iniciativas que impulsan la formación, el juego y el desarrollo comunitario.
- Infraestructura y cooperación internacional: FUNDAMAR ha facilitado proyectos de mejora de espacios educativos y comunitarios en alianza con organismos nacionales e internacionales.
Detrás de cada número hay rostros y trayectorias. Mayeli, beneficiaria de una beca universitaria en El Salvador, resume el impacto con sencillez: la beca le permitió seguir sus estudios en Enfermería, aliviar la carga económica familiar y acercarse a su sueño profesional. En Guatemala, Verónica cuenta cómo el remozamiento de su vivienda le devolvió seguridad y paz a su familia. Son testimonios que muestran que la solidaridad organizada no solo alivia necesidades materiales: transforma expectativas, abre caminos y enciende esperanza.
Terremotos de 2001 en El Salvador: la solidaridad marista se hizo reconstrucción. Acompañamos a varias familias en situación de vulnerabilidad que lo perdieron todo, apoyando la reconstrucción de sus hogares para recuperar un espacio seguro y digno donde volver a empezar.
Un trabajo inspirado en el carisma marista
La acción de FUNDAMAR brota del carisma marista: la escucha, la atención preferencial a los más débiles, la presencia cercana y la educación como camino de dignidad. Su Plan Estratégico 2024–2027 articula líneas de trabajo que fortalecen identidad, diseño organizacional, desarrollo de proyectos y captación de fondos, trabajo en red, comunicación efectiva, cultura de solidaridad y programas recurrentes. Esta hoja de ruta busca consolidar capacidades para escalar impacto sin perder el acompañamiento personalizado y la cercanía humana que distinguen la obra marista.
Retos que impulsan nuevas formas de estar juntos
A pesar de los logros, FUNDAMAR enfrenta desafíos que lo invitan a crecer: consolidar canales de ejecución en contextos con marcos legales y políticos distintos; adaptar procesos ante cambios en políticas públicas; fortalecer el equipo regional y convertir la solidaridad en una práctica transformadora compartida por toda la comunidad marista; consolidar procesos de búsqueda de entidades que confíen y apoyen los proyectos presentados. Estos retos no disminuyen la esperanza; la amplifican: nos llaman a acompañar con más profesionalismo, creatividad y corresponsabilidad.
Mirar adelante: tejer redes y multiplicar oportunidades
El sueño para los próximos años es fortalecer y expandir redes que permitan proyectos de alto impacto en cada territorio. FUNDAMAR apuesta por la cooperación, la profesionalización de sus procesos y la visibilización del impacto real en la vida de niñas, niños y jóvenes. La ambición no está en crecer por crecer, sino en sembrar una cultura de solidaridad vivida: acciones que no sean eventos aislados sino hábitos comunitarios que transformen realidades.
Un agradecimiento y una invitación
En este vigésimo quinto aniversario celebramos a quienes hicieron posible FUNDAMAR: hermanos y laicos, voluntarios, donantes y aliados que entregaron tiempo, recursos y cariño. Celebramos también a quienes confían en la solidaridad marista para soñar un futuro distinto para sus hijos y su comunidad.
Te invitamos a ser parte de esta historia: acompaña, comparte, dona u ofrece tu tiempo. La solidaridad organizada transforma realidades concretas; la presencia cercana y el apoyo sostenido son semillas que florecen en dignidad y esperanza. Juntos seguimos formando corazones y tejiendo futuros.